Hidrata el contorno de ojos y deja que se absorba durante un minuto.
Neutraliza el color con el corrector salmón si tus ojeras son muy marcadas.
Aplica un corrector de alta cobertura solo donde haya oscuridad y difumina a toquecitos.
Ilumina con un producto específico para el contorno si quieres un efecto más descansado.
Sella con una fina capa de polvo para evitar pliegues.